viernes, 9 de enero de 2015

"Reinicio"

Ha pasado bastante desde que no pasaba por acá, creo que en algún momento, lo que tenía que decir o escribir lo plasme aquí, con mucho entusiasmo y dedicando bastante tiempo di lo mejor de mis dotes de escritor amateur para dejar una pequeña huella de la experiencia conocer el estilo de vida que te lleva a convertirte en un ciclista urbano y manejar la maravilla llamada bicicleta.

Hace un tiempo que deje de pedalear por mi ciudad natal, muchos fueron los motivos y no creo que venga al caso mencionarlo, pero cualquiera que viva dentro de Caracas entienda cualquier razón que se pudiese exponer. 

Son mis razones, mis decisiones, así como éstas decisiones me llevaron mas lejos de lo que alguna vez pude pensar. 

Mi bici blanca, no, no la bici blanca emblemática por la que se hace homenaje a los ciclistas caídos, a los que son victimas de las imprudencias de los conductores, me refiero, a la que dio a conocer este blog, ella,  ya no está conmigo, esta feliz con otro dueño, que por lo poco que me cuenta me dice que le ha gustado bastante y que ya se rieron de él por primera vez en una subida en algún rincón del valle caraqueño. Me da alegría saber que se quedo con un hombre, no por machismo si no mas bien, por una extraña asociación de la bici plegable con las féminas. Parecía una suposición inmediata, bici de ruedas pequeñas, son para las mujeres o para las niñas... Bueno, parte de la "idio(ta)sincrasia" de mis coterráneos. 

Decidí tomar la otra bici, empacarla en una maleta y probar suerte en otras fronteras y mas o menos en eso estoy, es todo lo que puedo y quiero decir hasta ahora, no quiero convertir este post en algo muy sentimental ni en algo repetido. Las decisiones se toman por alguna razón.

He descubierto, que ese gen maligno de utilizar el automóvil e idiotizarse tras el volante no es algo exclusivo del venezolano, no, ese gen esta regado por latinoamérica, incluso en las zonas mas lejanas del continente, el sueño de alguna vez vivir y transitar tranquilamente en bici por algún sendero libre de autos quedará para otra escala, ya veremos. 

Me quedaron las ganas de abrir otro blog, por que no, la nueva experiencia, pero lamentablemente no tengo el tiempo, este proyecto que alcanzó una gran cantidad de visitas durante su vigencia quitó y con todo placer lo puedo decir, una gran parte de mi tiempo, me enseño un montón de cosas de mí que no sabía, y me dió un nuevo estilo de vida, no hay mas que agradecer que eso. 

Sigo como ciclista urbano, no importa la temperatura ni la distancia, así sean poco mas de 25 km con temperaturas menores a los 5C o escasos 13Km con unos 34C, la intención es la misma, es seguir disfrutando del mejor transporte inventado por el hombre.

En este nuevo período realmente aprendí lo que es ser un ciclista urbano, desde mi humilde punto de vista, mucho tiene que ver con el modo de conducción, pausado, tranquilo, sublime. Nada parecido a lo que llegue a ser como ciclista en Caracas. Aunque no puedo negar que fue divertido, manejar la bici en ciudades dominadas por autos debe ser algo mas que un juego de niños, es algo que conlleva mucha responsabilidad, el tipo de responsabilidad que esperamos de nuestros no muy queridos conductores contaminadores.

Así bien, creo que no queda mas nada que decir, al menos por este medio, solo queda agradecer, agradecer y agradecer por los que se tomaron la molestia de inflar un poquito mi ego y compartir mis líneas. 

GRACIAS!!!

PD: Así fueron las pruebas para meter la bici en una maleta de 30". Esto no se puede explicar mejor si no con fotos. La primera tanda la sesión de prueba, la segunda la embalada definitiva. Ese día, cuando embalé la bici, un día antes de nuestro viaje (mi bella esposa, nuestros recuerdos, los amigos que llevamos en el corazón y yo) fue que caí en cuenta de la nueva travesía.
Comenzó el desarme

Cuidando siempre de cada pieza


Es un desastre donde colocar las piezas, sobre todo si no tienes los implementos necesarios. 

Señores, la maleta SI sirve. 


Los primeros intentos fueron un poco decepcionante.


But first... 

Llego el momento de la verdad... El embalaje definitivo. Un día antes de nuestro viaje.

Importante resguardar con material anti impacto las partes del cuadro. 

Me aseguré de cubrir cualquier parte escencial (todo)

Y finalmente... nos vamos. 


martes, 18 de febrero de 2014

"Black Power"

Como sabrán, soy el afortunado/orgulloso dueño de dos (2) si, se lee dos, bicicleta plegables, inicialmente, la P9, esa belleza negra brillante con detalles en rojo era para mi esposa, pero, su fobia y entendible temor a los conductores caraqueños me ha tomado a adoptar lo que en un principio era su bicicleta. Debo admitir que por muy bonita que es y que a leguas se nota la gran calidad que tiene frente a su hermana (la D8) no le había terminado de agarrar el gusto. Sinceramente, me comencé a dar cuenta en algunos detalles, que saltaron a la vista desde aquel día que la saqué de la caja. Sin embargo estaba reacio a asumirla como la bicicleta de todos los días. Inicialmente, la D8 tiene una gran ventaja, es la bici que te sirve casi para todo, tiene "transportin" guarda barros y sus ocho (8) velocidades dan para todo, incluso para ir a 30Km/h en trayectos planos.

Ir/venir al trabajo y hacer diligencias han sido el rol principal de la bicicleta blanca, la primera que llego a la familia, no me quedan dudas que, cuando se trata de hacer tramos cortos, la bicicleta no tiene competencia, así lo comprobé el pasado sábado, cuando salí de emergencia a comprar un ingrediente esencial en la famosa torta de jojoto que prepara mi esposa, creo, sin temor a equivocarme que tardé menos de veinte (20) minutos entre ir y regresar, y eso que, me tocó preguntar en varios sitios, distanciados entre ellos. Fuí y regresé al estilo "premium rush" a la velocidad de la plegable.



Creo que la mejor inversión que pude haber hecho fué adquirir el famoso transportin, así como los guardabarros, no se que haría sin estos accesorios. El bolsito que también adquirí en aquel momento y los dos accesorios antes mencionados han sido los mejores aliados en convertir la D8 en el transporte perfecto para la ciudad. 

Luego de hacer la mini dilegencia, estaba ansioso de seguir pedaleando, pero la mera idea de salir solo no me entusiasmaba mucho y el "tocayo" no respondía los mensajes así que estaba a punto de tirar la toalla en mi intención de salir a pedalear antes de hacer los arreglos para los compromisos de la tarde. Revise el celular y ví que hacian unos minutos que me había respondido. Casi de inmediato me arreglé y salí disparado, como la D8 ya estaba desplegada, decidí salir en ella, para no dejarla abandonada en casa. Fuí al punto de encuentro y decidimos comenzar a rodar dentro de la parroquia. 

Hicimos cerca de 18km y fué, quizás en el último de ellos el que me hizo notar una gran diferencia que me hace apreciar de forma definitiva la P9. Me encontraba bajando por un semiplano como de unos 900mts cuando, en estado de "inercia" mi compañero ciclista me rebaso (sin pedalear) y sorprendió de manera inesperada, eso nunca hubiese pasado con la P9. De inmediato pensé: Los rodamientos. Este detalle lo había notado, la calidad de estos es muy alta, basta con dejar la rueda "al aire" girando, tomarte un café, revisar las noticias en la tableta y regresar mientras la rueda sigue en movimiento. 

Quizás, para transportarte de un punto a otro, hablar de buenos componentes no sea tan necesario, pero, me agradaría imaginar a la P9 en modo todo terreno. Transportin, guardabarros y por que no, como bicicleta de todos los días. Tal vez en unos 10 o 15 km de recorrido no sea tan importante este detalle pero ¿En cuarenta (40) o cincuenta (50)? En largas distancias y mucho tiempo sobre la bici cada pequeño detalle puede ser una gran diferencia, en rendimiento y en capacidades físicas. No me quedan dudas de que pudiese hacer distancias largas con la D8, pero definitivamente estoy seguro de que el desgaste fuese un poco mayor en ésta última. 

Aún así, me agrade mantener y tener la posibilidad de tener las dos bicicletas, una, para trayectos cortos (30km) y una para trayectos largos y mas eficientes.

domingo, 16 de febrero de 2014

"Equilibrio"

Ir a mi ritmo, siempre digo, cada vez que agarro la bicicleta y decido retar a la costumbre, al hábito del transporte urbano Caraqueño. Respirar aire contaminado, sacrificar un poquito de aire limpio por poder pedalear. 

Recuerdo, hace unos años escuchar algo de un concepto llamado "velocidad relativa" y es curioso por que justamente, cuando crees ir muy pero muy lento, estás dando quizás, una buena parte de tus capacidades físicas. Usualmente, no tomo la autopista, he manifestado varias veces lo peligroso que me parece pedalear por ahí y aún mantengo mi posición. Sin embargo, una que otra excepción puedo hacer, como lo hice el día de hoy. Muchos peligros hay una vez que se decide salir de la parroquia por está via, agradecería si hubiese una manera menos peligrosa de hacerlo, ya que, como ciclista, considero, el recorrido debe hacerse completo. De ida y de vuelta. 

Si, fui en contra de mis principios básicos como ciclista, tomé la autopista, unos 5km para llegar a Montalban y de regreso, me convertí nuevamente en un #metrociclista. Suelo, como intentanba explicar al principio del post, ir a mi ritmo, rara vez consigo a alguien que vaya en sincronía con mi forma de pedalear, que poco a poco descubro y analizo mas a fondo. A veces miro hacia atrás para vigilar por mis acompañantes y a veces debo apurar el paso para no quedarme muy rezagado. O voy muy "rápido" o sencillamente voy con la inercia, estoy tratando de corregir esto. Mas allá de esto, lo importante es "ir", ir y sobre todo regresar, para contarlo, para compartir y para sufrir el efecto del ejercicio en el cuerpo. El efecto físico y el mental, el que me lleva a escribir en línea, sin adornos y con la intención de compartir mi modo de pensar con aquellos que tienen el tiempo de conocerme a través de este blog.

Cada vez que pedaleo, aprendo cosas nuevas, aprendo, que ser ciclista es un constante aprendizaje, debes seguir pedaleando para seguir moviendote y debes hacerlo con una constancia que te permita hacerlo durante mucho tiempo. Debes hacerlo, durante mucho tiempo para que las distancias largas se hagan cortas y para que las velocidades altas se conviertan en un ritmo cotidiano. Debes domar al caballo de aluminio que solo se logra mientras pases mas tiempo sobre el, sientes la brisa, el polvo y la tierra y procuras no abrir la boca para no comer algún residuo de la decidia ciudadana. Suena como un ciclo interminable, esto de ser un ciclista. 


Uno piensa que ha aprendido bastante, pero es igual que hacer un recorrido, las distancias cada vez se hacen mas cortas.