domingo, 16 de febrero de 2014

"Equilibrio"

Ir a mi ritmo, siempre digo, cada vez que agarro la bicicleta y decido retar a la costumbre, al hábito del transporte urbano Caraqueño. Respirar aire contaminado, sacrificar un poquito de aire limpio por poder pedalear. 

Recuerdo, hace unos años escuchar algo de un concepto llamado "velocidad relativa" y es curioso por que justamente, cuando crees ir muy pero muy lento, estás dando quizás, una buena parte de tus capacidades físicas. Usualmente, no tomo la autopista, he manifestado varias veces lo peligroso que me parece pedalear por ahí y aún mantengo mi posición. Sin embargo, una que otra excepción puedo hacer, como lo hice el día de hoy. Muchos peligros hay una vez que se decide salir de la parroquia por está via, agradecería si hubiese una manera menos peligrosa de hacerlo, ya que, como ciclista, considero, el recorrido debe hacerse completo. De ida y de vuelta. 

Si, fui en contra de mis principios básicos como ciclista, tomé la autopista, unos 5km para llegar a Montalban y de regreso, me convertí nuevamente en un #metrociclista. Suelo, como intentanba explicar al principio del post, ir a mi ritmo, rara vez consigo a alguien que vaya en sincronía con mi forma de pedalear, que poco a poco descubro y analizo mas a fondo. A veces miro hacia atrás para vigilar por mis acompañantes y a veces debo apurar el paso para no quedarme muy rezagado. O voy muy "rápido" o sencillamente voy con la inercia, estoy tratando de corregir esto. Mas allá de esto, lo importante es "ir", ir y sobre todo regresar, para contarlo, para compartir y para sufrir el efecto del ejercicio en el cuerpo. El efecto físico y el mental, el que me lleva a escribir en línea, sin adornos y con la intención de compartir mi modo de pensar con aquellos que tienen el tiempo de conocerme a través de este blog.

Cada vez que pedaleo, aprendo cosas nuevas, aprendo, que ser ciclista es un constante aprendizaje, debes seguir pedaleando para seguir moviendote y debes hacerlo con una constancia que te permita hacerlo durante mucho tiempo. Debes hacerlo, durante mucho tiempo para que las distancias largas se hagan cortas y para que las velocidades altas se conviertan en un ritmo cotidiano. Debes domar al caballo de aluminio que solo se logra mientras pases mas tiempo sobre el, sientes la brisa, el polvo y la tierra y procuras no abrir la boca para no comer algún residuo de la decidia ciudadana. Suena como un ciclo interminable, esto de ser un ciclista. 


Uno piensa que ha aprendido bastante, pero es igual que hacer un recorrido, las distancias cada vez se hacen mas cortas.