viernes, 7 de septiembre de 2012

Rompiendo los paradigmas

Han sido 3 días de pedaleo intenso, bueno, no tan intenso. Lo que no había hecho en tres (3) semanas lo triplique estos últimos días donde lo que mas destaca fue la primera vez al trabajo en la bici.
Día 1:
Suena sencillo decir, me voy en la bici al trabajo y puede llegar a serlo. Solo se requieren las condiciones, las herramientas y la disposición, claro y que el clima esté de tu lado. Mi recorrido, desde el Silencio hasta la Castellana, vía la Av. Urdaneta. A pesar de, lo que pudiese haber inferido, la Av Urdaneta me trató bastante bien, además, era temprano, había poco tráfico y tenía tiempo de sobra, por lo que ir despacio era los mas conveniente. Así como salí, llegue, tranquilo, sin sobresaltos, pero mi mente estaba en la hora de la salida, cuando llegase el momento de volver a pedalear. A la hora de la salida el plan estaba claro, no me iba a quedar en mi casa estos dos (2) días así que tenía la ventaja de dormir en casa de un familiar, por lo que aproveche para salir a pedalear. La tarde fue mas difícil, aquella imagen de tranquilidad que me había quedado de la mañana del mismo día se esfumó, me insultaron los carros, motorizados y mas motorizados, incluyendo un "Las bicicletas para otro lado" en tono despectivo. Realmente, los motorizados deberían tener un espacio aparte, muy en las afueras de toda población. A pesar de, disfrute mucho ambos paseos, cada uno de su forma particular.
Entiendo perfectamente que esto de estar en el tráfico, a veces puede llegar a ser asfixiante, agradezco mucho que el volante de mi bici sea corto y permita maniobrar con mayor facilidad. Estaba agotado. Total del día 25km.

Día 2:
Que impactante es salir de casa y llegar a la oficina en menos de 10 minutos, incluyendo la compra del desayuno. Aún no me lo creo.
Al igual que el día anterior, una buena parte del tiempo lo pasé conversando sobre la bicicleta. En especial, donde la podían comprar. Creo que debí plantear este blog de una manera diferente(jeje). Para la tarde, después de hablar casi todo el día sobre mis recientes aventuras, tenía pensado una ruta, parecida a la del día anterior, que debí cambiar por que en verdad acumulaba los 25 Km del día anterior y estaba levemente cansado. Así pues, decidí no ir tan lejos.
El paseo iba a ser suave, pero, las pendientes y el clima tenían otro plan. La ruta que definí, tenía mas subidas de lo que yo esperaba, lo que resultó en mayor esfuerzo, además, de regreso amenazó con llover por lo que mi "sprint" tuvo que aparecer cuando no estaba en los planes, resultado, mayor esfuerzo para mí. Finalmente fueron 15km más. Ya mis cuadriceps se estaban quejando.

Día 3:
Día lluvioso, tocaba biciescuela y quería asistir para participar en esta iniciativa que me parece sumamente interesante. La lluvia arruinaría un poco la sesión. Puedo decir que me estrené como ciclista urbano, ni la lluvia, el asfalto mojado ni el cansancio me impidió ir. A pesar de que no se pudo efectuar con la dinámica acostumbrada pude conocer algunos compañeros ciclistas y como siempre, hablar de la bici plegable que tantas dudas genera. Hasta la UCV fueron 6km+barro+charcos+cansancio.
De regreso, aún amenazado por la lluvia fueron 7km más, adicional a mas lluvia, esta vez acompañado y por una ruta que no había tomado antes, que me habían recomendado en múltiples oportunidades, el Bulevar Amador Bendayan y luego Av. México. Mi compañero se quedo en Bellas Artes y me tocó continuar por mi cuenta. La lluvia me hizo atravesar la Plaza Caracas para evitar un poco los chubascos. Resultado, mas agua, mas barro y mas diversión para el paseo. Es definitivo, estaba bautizado como ciclista urbano.
Extenuado en casa, deje la bici a un lado, preparé mi almuerzo y tomé un baño, resultado, un estimado de 55kms y un dolor en las piernas que me duró hasta 3 días después. 

Bici en la oficina

Otra de la bici en la oficina

Esperando que fuesen las 5pm

Otra ventaja de tener la bici plegable

Compañeros ciclistas

La bici posando

Compartiendo experiencias