viernes, 4 de enero de 2013

Cauchos a prueba de Balas


Cuando escuche la palabra Kevlar por primera vez, si mal no recuerdo, fue en una de las más recientes películas de Batman. Resulta ser que el "Caballero de la Noche" utiliza este famoso material para sus trajes nocturnos.

Inicialmente pensé, que el mismo, era una especie de cubierta metálica que permitía al vengador nocturno ser , basicamente, a prueba de balas. Luego, saliendo de mi ignorancia leí un poco más al respecto y supe, que, el famoso recubrimiento es una o varias capas de una Poliamida que es capaz de absorber la energia, en otras palabras, varias capas de un malla especial, simplificando. 

Luego, habiendo incursionado en el mundo del ciclismo, noté que, aparte de salvar al famoso súper heroe de DC Comics de los maleantes, también nos ampara de quedarnos varados en el medio de la vía durante nuestros recorridos cotidianos. 

A pesar de que, el Kevlar nos salve de los pinchazos, el caucho  puede llegar a sufrir mucho, sin que llegue a penetrar al punto de desinflar la tripa (Revisen sus cauchos con detenimiento).
Grave no?

 En días pasados y luego de sufrir múltiples percances en la bicicleta de ruta más un esguince en el tobillo que me ha dejado dos (2) semanas fuera de actividad, noté que la plegable tenía un pinchazo. Ese mismo día, iba de salida al trabajo y afortunadamente, no planeaba llevarla conmigo. Cuando finalmente pude revisarla, noté el gran vidrio que había perforado el revestimiento poliamídico. Saqué la rueda, revise la tripa y la infle estando fuera del rin sin escuchar/notar la perforación en la misma, la parte interna del caucho no estaba perforada (a simple vista) por lo que decidí dejarla en observación. de vuelta al caucho, e inflado para esperar al día siguiente. Como estaba de reposo y no podía salir en ninguna de las bicis, la podía revisar con toda calma sin correr riesgos en la calle. Al día siguiente, noté que el caucho estaba a menor presión que el día de la revisión. Saqué nuevamente la tripa y la inflé a mayor presión.... Ningún indicio del hueco. La tripa me estaba jugando sucio, por un momento pensé que, era la válvula, que el día anterior me estaba jugando algunas pasadas al momento de sacar la bomba, se venía completa desinflándose completamente y me hacía inflarla muchas veces. Nada, jabón y agua con ella y ahí, fue cuando por "arte de magia" apareció el agujero que, no era tan pequeño e invisible como yo pensaba, al parecer, era una especie de "pellizco" que con el movimiento de la tripa, mas que con el jabón, mostró su cara fea y desgarrada. Listo, parche con él y de nuevo al caucho.

Primer intento!

Herramientas utilizadas!

Como siempre, pancha a mi lado.
Lo curioso del caso es que, el último día que había sacado la plegable llegue rodando y sin problemas, por lo que supongo que luego de traerme el vidrio a casa en el caucho encrustado, seguir rodando con el, fue lo que, finalmente, lo hizo hacerse espacio hasta la tripa. Mi consejo sería, que, si notas que te posaste sobre un objeto filoso, te detengas a removerlo y a revisar el caucho ya que esto podría evitar que finalmente llegue hasta el corazón de tu rueda.  Mientras tanto, a ligar que el Kevlar siga funcionando tal y como lo ha hecho (primer pinchazo en aproximadamente 300km).