viernes, 11 de enero de 2013

Aquel 18 de Noviembre, la anécdota para reflexionar


Luego de varios dias de descanso obligado, gracias a una gripe, me tocó volver al asfalto. La verdad que me preocupan dos (2) cosas, el mal estado de las vías y la imprudencia desmedida de los conductores. Me pregunto como verán los conductores a los ciclistas. ¿Estorbamos su llegada al próximo semáforo? ¿Retrasamos su espera en la próxima luz roja? 

La primera de mis preocupaciones es un caso perdído, aún no termino de entender como, siendo una nación petrolera tenemos las vías en tan pésimo estado. No voy gastar "polvora en zamuro". Asi son, así serán y así seguiran siendo, en el mejor de los casos.

Respecto a la segunda de mis preocupaciones tengo una anécdota que contar.

Principal de San Martín, Domingo 18 de Noviembre del 2012, aproximadamente 2:30pm. Me encuentro circulando por el canal mas lento y logro divisar que una unidad de transporte público hace una de sus imprudentes paradas, volteo hacia mi izquierda para pedirle paso el vehículo particular (taxi pirata) que viene en ese canal, que, dicho sea de paso, viene apróximadamente a la misma velocidad que yo y resulta que al infractor, si, infractor por que si eres un "taxi" deberías tener la documentación (placas) correspondientes, no le provocó darme paso y así en tan solo unos segundos, me encontré entre el susodicho taxi y la unidad de transporte público que ya había reiniciado su marcha, me toco pues, tomar la decisión de imprimir velocidad para encontrarme entre el carro y la camionetica, por aproximadamente unos 30 metros y finalmente lograr rebasarlos ¿Que me arriesgue? Si, claro, pero esa fue la decisión que en ese momento tomé, consideré que podía pasar el taxi y así hice ya que el tuvo que frenar por el tráfico (que sorpresa) y luego rebase la unidad de transporte público. ¿Por que hago esta reflexión? La decisión que tomé me pudo haber llevado a un accidente, afortunadamente no fue así. Por un momento estuve a solo centímetros de ambos vehículos.

No pretendo reforzar mi actitud con este post, es una reflexión que les hago llegar, desde la infracción hasta la decisión que tomé, la próxima, mi prioridad será otra y ya les contaré.

Estoy seguro de que esta no es una anéctoda aislada, podría asegurar de que son muchas las historias como estás. Si logre explicar adecuadamente la situación por la que pasé, considero que el derecho a cambiar de canal era mío, omitiendo el hecho de que una gran cantidad de personas que tienen su licencia pagaron para no presentar el examen teórico, hay mucha lógica en mi razonamiento. Al menos eso creo, lógica que pareciera verse manipulada, por la necesidad imprudente de los conductores venezolanos. 

Debemos considerarnos un vehículo más, no solo estamos haciendo deporte, nos estamos transportando y utilizando la bicicleta como nuestro vehículo personal. La única forma de reforzar esto es, precisamente hacer más y más presencia en las calles.

Sean ustedes, los que se toman la molestia de leer, de analizar desde su criterio si tome la decisión adecuada que sabré agradecer sus puntos de vista.