viernes, 12 de octubre de 2012

Barlovento pedalea

Me resulta satisfactorio, ver como fuera de la ciudad se utiliza la bicicleta como medio de transporte cotidiano. Algunos, afirman que la calidad del transporte de una ciudad se califica por la cantidad de personas que utilizan la bicicleta como transporte personal, por la sencilla razón de ser más ecológicos y además, el aporte significativo a la vialidad. Personalmente, pienso que son conceptos o verdades relativas.

San José de Río chico, Edo. Miranda, teniendo una población modesta, por así decirlo y sin contar con "Grandes centros comerciales" ni ningún atractivo citadino, cuenta con una gran cantidad de personas utilizando la bicicleta como medio de vida. ¿Y como es eso de medio de vida? Pues simple, transportan grandes cantidades de efectos personales en bicicletas modificadas por ellos mismos o por algún especialista en la zona. Trabajan en ellas, con cavas de bebidas refrescantes o en algunos casos helados. Se transportan dentro de la ciudad con sus bicis para hacer sus diligencias personales. Todo esto, a una cadencia apacible.
Ninguno tiene prisa, ninguno usa cadena o guaya para asegurarlas. Podría afirmar que, todos en este pueblito deben conocer cada una de las bicis y a su respectivo dueño.

Muchas veces argumentamos una lista de excepciones para NO usar la bicicleta, sin contar con las frases que puedes escuchar cuando comentas que usas la bicicleta para medio de transporte (la lista es extensa y abarca diferentes tonalidades). Allí, en Barlovento, tienen casi todo en contra: el clima, el sol inclemente y un calor significativo, aún así, no se frenan para agarrar su bípeda y moverse a donde sea.

El ciclismo rompe las fronteras, sobre todo las que nos generamos nosotros mismos.

Cerca del terminal de San José


En el pueblo



Gavera incluida para facilidades de transporte

Buscando el desayuno en la bici