lunes, 1 de abril de 2013

"Heridas de guerra"

No estaba seguro de la nueva ruta, así que fui poco a poco y preguntando llegué!

La vida nos da lecciones importantes, mucho he hablado mal de los motorizados en Caracas, pero seamos honestos, generalizando y conscientes de este "pecado" ¿Quien no lo piensa así? Irónicamente, fue uno el que me ayudo el día que tuve el accidente. Fue quien apareció solo segundos después de la caída y fue quien vió al que posteriormente se llevaría mi bicicleta para cuidarla y devolvermela entera sin ningún tipo de inconveniente. Por un momento me sentí como en el Tour de francia, pero sin la bicicleta de repuesto y con la imposibilidad de seguir rodando. Eso que llaman "estress post-traumático" es una cosa seria, el episodio se ha repetido múltiples veces en mi cabeza desde entonces, pero ya con menos frecuencia.
2da salida, agarrando un poco más de confianza

Ahora, con un brazo izquierdo en recuperación, la movilidad y fuerza mejorada y una cicatriz de aproximadamente centímetro y medio, estoy muy cerca de volver al ruedo. Muchos me preguntan si después de la caída volveré a pedalear, la respuesta es simple: CLARO! 

No fue nada fácil, ir por una segunda opinión, luego de que el primer médico que me atendió, me colocó un yeso que me torturo el brazo por un par de días y sin dejarme dormir durante la mayoría de ese tiempo,  para luego escuchar "Te tenemos que operar mañana a primera hora". Salí como en shock de ese consultorio, me negaba rotundamente a pasar por algo como eso, pero no era mi decisión, era algo que me tocaba y tenía que hacerlo. Solía pensar que la parte complicada de tener una fractura era la operación, pero ahora que pasé por eso, me rió de mi inocencia. Si al caso vamos, la operación es un abrir y cerrar de ojos, en un momento estas bromeando con la enfermera y al otro ya te fuiste al sueño inducido mas profundo que hayas tenido en tu vida (al menos en mi caso). La "peor" parte paso, despiertas muy soñoliento, preguntas si todo salió bien, otra enfermera que no habías visto antes te dice "Si estás aquí es por que todo salío bien", intento reír pero el sueño y la satisfacción de saber el resultado no me lo permite. Excasamente recuerdo como me llevaron a la habitación, vi la cara de mi esposa y mi mamá preocupadas, no se cual lo estaba más y despierto de una siesta como de 2 horas para entrar "en calor". Sin darme cuenta el cuarto esta lleno de personas, los familiares mas cercanos y unos compañeros de trabajo que me llevaron un regalo para darme ánimos. Contrastando la preocupación, mi actitud fué inesperada, tenía la certeza de que todo había salido bien y que era cuestión de tiempo para estar de vuelta en la bici, pero me quedaba un largo recorrido para llegar hasta allá. 

Tengo que admitirlo, hay algo de todo esto que me gustó, me agrada pensar que, en argot criollo, salí barato. Una fractura mínima en la cúpula radial. Mucho antes de que el motorizado me preguntara "Chamo que te paso", regresaba de un pequeño paseo al hatillo, saliendo desde Caricuao, como a eso de las 5pm. La bici me venía fallando desde que iba subiendo por la Boyera, pero logré pedalear sin inconvenientes. Ya de regreso, por los chaguaramos la cadena estuvo a punto de salirse, pero al estar prevenido, me detuve para hacer el ajuste necesario. Y así me fuí hasta Montalban, donde lo que quedaba debía hacerlo solo. No se si iba predispuesto a que me pasara algo, no lo sé, pero lo que si sé es que lo que menos me preocupaba era caerme. Me preocupaba pincharme en medio de la autopista, donde los carros parecieran ir a la velocidad de la luz, sin ningun tipo de asistencia vial y expuesto a hampa desbordada. También me preocupaba un poco el inconveniente con el cambio pero nada de eso pasó. Un simple descuido, un segundo de tu atención es la diferencia entre seguir adelante o aterrizar con tu codo izquierdo y mano derecha. ¿Como diablos aterrizas con el codo? Me comento un compañer ciclista recientemente. Aterrizas con el codo cuando el volante se desvía hacia tu mano derecha y ya no tienes nada que hacer. No existe tal cosa como "saber caer", no me venga con esas patrañas, puede que tengas tiempo de reaccionar, como pueda que no. La parte que me ha gustado de todo esto es que, si no te caes como es debido, no tendrás nada que contar en unos años, o por que no, en los siguientes días, debe ser algo así como ir a la guerra y no tener ninguna anécdota que contar. Es parte de todo, quien sabe, si no me hubiese distraído y caído, que hubiese pasado? No necesariamente hubiese llegado directo a mi casa. Nunca lo sabré. 

Escribo esto a poco más de 1 mes de haberme caído, en pleno proceso de recuperación y espero, que el día que lo publique sea el día que me vuelva a montar en la bici, donde mostraré una foto de regreso a la bici. 
Gracias por leer, por entrar al blog, por comentar y sobre todo por pedalear!

Ya de vuelta #AlTrabajoEnBici


"Es facil de llevar, decían"

Allá voy!

Saludando a "Princesa"


En la oficina, trabajando!