viernes, 5 de abril de 2013

"Caracas tuvo su Fiesta de la Plegable"

Bajando del Laguito

Un día 24 de Enero, habiendo sido operado el día anterior (leer reseña aquí si es de su interés) planifique este evento, la verdad que pensé que iba a tener "holgura" en lo que a la recuperación respecta, ni noté que casualmente la fecha fijada era dos (2) meses exactos desde el día de mi intervención quirurgica. Con un poco de dudas, faltando escasas dos (2) semanas para la magna fecha, llegué justo a tiempo para volver a mis andanzas.

Había olvidado los momentos geniales que me regala mi bicicleta plegable, la verdad es que es todo un lujo tenerla. La fiesta de la plegable resultó todo un éxito. Fueron 7 ciclistas con bicicletas plegables y un total de 25 más los que se anotaron en el camino, que durante algunos tramos, aprovecharon la avalancha de  bicicletas, para huir del agresivo conductor. 

El día comenzó a las 8am, saliendo de mi casa con la bicicleta a cuestas rumbo a los Dos Caminos, allí, nos ibamos a encontrar con un amigo que recién está llegando a la ciudad y que muchas veces se ha perdido tratando de encontrar un sitio de distracción en la muy mal señalizada capital de Venezuela. Como no puedo rodar mucho todavía, decidí tomar su oferta de regresar a casa en su carro, ya que estoy fuera de forma. Cerca de las 9am los estaba guiando (a mi amigo y a su novia) al estacionamiento donde iban a dejar el carro, donde el encargado del mismo, de forma muy "amable" me abordó para decirme que mi bicicleta no podía entrar en el estacionamiento. No tenía ganas de discutir, así que no le hice mucho caso a su comentario, esperé afuera a mis amigos que iban a sacar las bicicletas del carro para emprender camino al punto de encuentro.

Esperando a mis amigos para la salida

Unos veinte (20) minutos después, ya estabamos sobre el muy caluroso asfalto caraqueño, vaya que estaba haciendo calor. Pasamos por una panadería para comprar desayuno y cerca de las 10:10am estabamos en la plaza, donde algunos ciclistas ya se habían congregado. Fueron llegando por pequeños grupos, hasta que perdí la cuenta de cuantos eran. Yo esperaba entre  diez (10) y quince (15) ciclistas, pero la cuenta llegó a veinticinco (25)!

Ya esperando al resto
Nos tomamos la primera foto del evento oficial, en el obelisco y aproveche la congregación para explicarles la ruta y algunas sugerencias que tenía para la rodada, que por cierto, fueron muy bien aceptadas. Que buen grupo fué, debo agregar!

Listos para la acción

¡Explicando la ruta!
Así comenzaron lo que yo pensaba eran  veinte (20) km y terminaron siendo treinta (30) km. Nos mantuvimos por muchos trayectos, unidos, como un solo ciclista, como un ciclista de veinticinco (25) bicicletas de longitud, aislados de las imprudencias de los vehículos motores (mas no de la contaminación), muchos vehículos, al menos la mayoría se mantuvieron bastante dispuestos a darnos paso, a colaborar para que el grupo no se rompiera, esto, para mí, fue lo mejor de la jornada. Si bien la convocatoria fue para reunir a los ciclsitas plegables de la ciudad, considero que el verdadero valor de la rodada fué la de experimentar una buena rodada en grupo, siempre unida y dispuesta a mantener el orden, utilizando un solo canal completo cuando había mas de un canal y haciendo fila india cuando no había mucho espacio. Todos siempre estuvieron atentos a mis instrucciones y sin esperarlo, la voz del grupo comenzaba con la mía (no esperaba esto) y se iba propagando con los demas ciclistas, hasta que ninguno se quedaba sin saber cual era el próximo paso.

La ruta fué perfecta, sin muchos esfuerzos importantes y a pesar del calor, todos llegamos sanos y salvos, con mucha sed y el agua ya a temperatura de hervido de gallina por el inclemente sol, llegamos a nuestra meta. Celebramos un poquito más y luego cada quien tomó su camino, salvo mis amigos recien llegados a Caracas y otro ciclista (Erick) que llevaba nuestro rumbo, hicimos practicamente en un solo intento, el camino de regreso.

Debo agregar, nuevamente, lo grato que fue para mí regresar a las andanzas "oficialmente", ya que si bien, había salido un par de días antes, para ir perdiendo el miedo y superar el famoso "estress post-trauma" el regreso oficial fue por todo lo alto, con buena compañia, con una excelente rodada y una jornada digna de repetir. 

Agradezco formalmente a todos los que asistieron, colaboraron y difundieron el mensaje, a los que fueron desde muy lejos y a las chicas plegables Braidys y Endrina que siempre estuvieron pendientes. Hay mucho por hacer para que el ciclismo urbano, el que transforma (como me dijeron por twitter el otro día) siga creciendo y tomando espacio en nuestra tan contaminada y descuidad ciudad.

Nota: Agradezco la forma en que el colectivo de las Bicimamis (@Bicicmamis_ccs) mencionó el evento vía twitter, el cual aproveché para titular esta entrada. 


¡Llegamos!

¡El sol inclemente!

No mas fotos, queremos sombra

Las protagonistas

¡Todas las bicicletas plegadas!

De regreso!