viernes, 19 de abril de 2013

Respeto para los ciclistas

Según Google, esta foto es de Caracas, pero NO puedo confirmar que así sea. 

Esto de ser ciclista requiere de tiempo. Sobre todo de dedicación. Afortunadamente, volver a mi "condición anterior" no ha sido tan complicado, poco a poco he retomado la capacidad que tenía antes. Como sabrán, vendí mi bicicleta de ruta (sniff sniff), si, de esa que me caí dos (2) veces y una con operación incluida. La verdad que la bicicleta me gustó mucho, pero la ciudad complica mucho las cosas y yo no deseo luchar contra ello, al menos no desde esa bicicleta.

Si, esto es un tema de pelear, no pelear de forma violenta, si no de sobre pasar los obstaculos que la decidia y la corrupción nos colocan de por medio. ¿Y a que viene esto? Bueno, aunque nunca ha sido ni será motivo de este blog, creo que tengo el derecho de reclamar el mal estado de las vías. No basta con esto último, que es el pan nuestro de cada día para los ciclistas urbanos, debemos tolerar a los imprudentes tras el volante. Es que cada día hay una anécdota nueva, que parece extraída de un libro de historias insólitas e inentendibles. 

Cierto sábado, salí a pedalear con un grupo de amigos y sin haber pasado no mas de 20 minutos de haber salido, en una vía con dos (2) canales un carro se nos posa muy de cerca, pretendiendo, supongo, que le cedamos el paso. Como suelo hacer, hago la seña con la mano de que pase adelante, evidentemente por el otro canal que estaba completamente desolado, ya que además, es una calle muy poco transitada. Cuando el vehículo nos rebasa, a la velocidad de la luz (si claro), veo que el conductor intenta decirme algo, a lo que no hago mayor caso y puedo notar, que el atorado (aka: imbécil) lleva ropa como de trotar o hacer deporte, en otras palabras, la ironía tras el volante. A ver, como rescato lo mejor de esta anécdota. Si se supone que vas a hacer deporte, podrías al menos mostrar un poco de respeto para quienes también queremos hacerlo. Fuera del caso de "fraternidad". Es muy dificil entender, que, como otro ciudadano más, tenemos el mismo derecho que tienes tu de circular por la calzada? ¿Sabes lo que significa "Limite de velocidad"? Si, me pase con la última, pero creo que es la joya de la corona de la imprudencia del Venezolano. Aquí andamos por la calle con nuestros carros como si estuviesemos en Daytona. No se respeta ningún límite de velocidad. ¿Saben lo peligroso que es eso? ¿Y que tal si fueses tu el que va por la calzada haciendo ejercicio? ¿Te gustaría que te acosaran con el vehículo?
Imagen tomada de http://r-evolucionandounrato.blogspot.com
Mas adelante y tratando de hacer caso omiso a la situación anterior, subiendo por el bulevar del cafetal. Otra vía "Expresa" con la que cuenta Caracas, la verdad que no se cual es el mejor escenario para el ciclista urbano de esta ciudad, una avenida llena de carros donde suele ser muy difícil pasar, aunque se logra ,o una avenida vacía donde debes estar muy pendiente que ningún carro te vaya a atropellar. Volviendo al tema, por este bulevar circulan un montón de carros, con una prisa que solo puedo atribuir a un problema intestinal. En nuestra lucha por mantener el canal, ocurre que, un poco mas adelante una, gran cantidad de vehículos están estacionados, algunos ocupando hasta más de un canal, la razón: Un mercado de víveres a los que todo muchos de la zona y adyacentes acude con su símbolo de estatus y poder. Yo digo, si vas a comprar dos zanahorias y una remolacha, es necesario hacerlo en la camioneta? ¿Sabías que tienes piernas? ¿Sabías que hay personas que colaboran para mejorar el tráfico y no contaminar en exceso por TU beneficio?
Ejemplo a seguir: Sandra Carrillo, haciendo mercado en su Bici. 

Yo se que este tema se ha tocado mucho en este blog y que podría llegar a aburrir, pero eso es lo que uno ve en la calle, de eso uno se lleva la anécdota para darle a conocer al que se quiere iniciar en esta aventura llamada "Ciclismo Urbano", muchas veces lo he dicho, esto no es un cuento de hadas. Muchas veces he llegado a pensar que si lograse hablar con algún de estos acosadores, le diría algo así como: ¿Que tal si fueses tu el que estuviese en la bicicleta?