sábado, 22 de junio de 2013

No más bicicletas blancas

¿Quien no tiene una anécdota que a veces recordamos entre risas o por que no, nervios, alguna situación "extrema" sobre la bici? ¿Quien no se ha reído o quizás arrepentido por tomar una "mala decisión" cuando andamos sorteando al azar en las concurridas y agresivas calles de Caracas? ¿Quien no ha llegado a su casa reflexionando como mejorar su andar en la bicicleta, cuando nos aventuramos en eso de ser "ciclista urbano?

De seguro todos tenemos anécdotas, buenas, malas, divertidas o para reflexionar, pero, lamentablemente no todos han tenido la oportunidad de contarlas.

El pasado Domingo, un compañero ciclista, que no tuve la oportunidad de conocer físicamente, ni tendré, fue arrollado por un conductor de una unidad de transporte público. Este lamentable hecho, ocurrió, en la Av. Panteón, cerca de la Biblioteca Nacional, mientras el compañero estrenaba su bicicleta de ruta. 

Me apena mucho saber esta noticia, no tuve la oportunidad de conocerlo, pero, no me queda duda de que la imprudencia, esta vez, fué, quien cobró esta vida. No tengo dudas de que la culpa fue del conductor, por que, todos hemos sido, al menos una vez, protagonista de uno de esos "casi accidentes" o de aquellas situaciones en las que "casi no lo contamos", siempre agradeciendo a aquellos que, por estar en su vehículo motor, irrespetan y violentan la forma de utilizar las vías de transporte público. Lo mismo, sin restarle importancia pasó hace unos meses atrás con unos triatlonistas en el estado Anzoátegui, esta vez con un poco de ayuda de los efectos del alcohol, que además, cobró más de una vida. 

Varias acciones de calle se han tomado y casi todas han sido reseñadas en importantes medios impresos, pero, hasta ahora, no vemos ningún tipo de acción/reacción de los organismos pertinentes, para que este tipo de situaciones lamentables se sigan repitiendo. Siempre se ha abogado, por la frase "En la bicicleta va una vida" o también "En casa también nos esperan", pero no, resulta, que somos el estorbo, los que impedimos al conductor, llegar temprano o más rápido a su destino, siempre dejando a un lado, el motivo real del problema de transportarte dentro de Caracas.. 

Los problemas se resuelven desde la raíz, haciendo especial énfasis en los detalles.
Detalle #1: Respetar los límites de velocidad.
Detalle #2: Respetar los vehículos de tracción a sangre.
Detalle #3: Respeto a la vida.
¿Estoy inventando algo nuevo? No. ¿Estamos pidiendo milagros? No. ¿Estamos pidiendo que los entes hagan algo contundente? De mi parte si, pero creo que puede venir de algo simple llamado Prudencia.
Recuerda, amigo tras el volante, esa vida que vez en la vía, sobre dos ruedas también tiene familia en casa, quien los espera.