viernes, 10 de agosto de 2012

Poniéndome en forma!


Como he comentado antes, mi intención es trasladarme desde mi casa hasta el trabajo de forma parcial con la bicicleta, por lo que me vi en la necesidad de comprar una bicicleta plegable. Sin embargo, me tocó controlar la mal llamada "fiebre" y preferí ser un poco mas precavido. Sabia decisión. dentro de todos mis
planes, jamás pasó por mi mente que tan dificil iba a ser pasar una subida minúscula en mi condición física (si, absurdo). Si bien la bicicleta cuenta con 8 velocidades no es mágica ni intergaláctica, aún requiere de mi intervención para desplazarse (ouch).
Así como fue que decidí llevarlo con calma, repito, sabia decisión, hubiese sido bastante complicado quedarme semi-desmayado del cansancio en plena Avenida Urdaneta (nada fácil) y restando mas de 6km por recorrer, afortunadamente, esto me paso, pero cerca de mi casa. De esta forma comencé mi entrenamiento, si es que lo puedo llamar así (jeje). Empecé por la parroquia donde vivo, sin haber notado antes,que las vías planas son escasas, como para que la práctica, fuese menos sencilla. Ahí la diferencia de caminar una calle y pasarla en bicicleta.
En mis recuerdos, no había notado las inclinaciones de las calles de Caracas, grave error. Basta con planificar una ruta y saber lo difícil que puede ser si no se encuentra en condiciones para notar el detalle de cada calle/avenida de nuestra ciudad.
Mientras tanto, promediando 6Km diarios y haciendo uso de una aplicación para mi a veces no tan inteligente celular, he notado algunos progresos. Mejor registro, en plano, 15km con buen ritmo y buen promedio de velocidad 22km/h. aproximadamente 50 min sin desgarrar ningún músculo, repito, con calma.
En la otra parte del plan esta el desalmado Metro de Caracas, si bien todos sabemos que hay un gran exceso de volumen de pasajeros y que algunos usuarios obvian el reglamento de utilización del servicio, sencillamente no voy a ser uno de ellos, ya que, me parece un poco imprudente, trasladar mi bicicleta (plegada) en un vagón atestado de personas desesperadas por llegar a sus trabajos (eso si lo logro), eso sería bastante injusto y contradictorio en mi ideal de mejorar la movilidad en la ciudad, así que, mientras tanto, mi bicicleta plegable sigue esperando para su debut en el subterráneo, ya encontraré el momento preciso.
Aquí les dejo unas fotos, de los pocos paseos que he realizado, incluyendo un refugio temporal en un puesto de frutas y un paseo por los Próceres.

Refugiado, toco plegar la bicicleta
En los próceres, llamando la atención un poco


Panorámica de los Próceres, buen ambiente en el lugar.

Nota: fue sumamente útil que la bicicleta se plegara, de otra forma no hubiese tenido la oportunidad de refugiarme entre las frutas, otro punto para mi capricho de optar por este tipo de bicicleta.